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lunes, 17 de mayo de 2010

Medicinas y lactancia


Cada vez que me medican dudo si el galeno realmente toma en cuenta que estoy amamantando. La mayoría peca por seguro y prefiere evitar mandar medicamentos. Es que la recomendación hasta en los prospectos de un antigripal es el de no ingerirlos durante el embarazo ni lactancia.

Según la información que ofrecen especialistas en el área y tras estudios* son pocos los componentes aparentemente dañinos.

*Aquí acoto: ¿qué estudios?.... dudo que mujeres embarazadas hayan aceptado tomar distintos medicamentos para ver si tienen un efecto negativo en sus hijos, ¿no?

Sin embargo, un razonamiento que sí me convence es el que aporta el pediatra Carlos González en su libro Un regalo para toda la vida: "...la cantidad de medicamento que recibe el niño a través de la leche es muy pequeña (y) cuando se le da un medicamento a un bebé, en principio los efectos secundarios van a ser más o menos los mismos que en el adulto".

En relación con los medicamentos, definitivamente hay información de algunas medicinas que tienen un efecto realmente negativo respecto a la lactancia. Otros que hay que tomarlos con precaución.

El Comité de Lactancia Materna publicó la Guia Rápida de Compatibilidad entre Medicamentos y Lactancia Materna "
Lactancia Materna y Medicamentos, una Compatibilidad casi siempre posible". Esta guía de dos páginas pueden llevarla impresa y consultar con su galeno en caso de que necesiten probar con un nuevo medicamento.

Creo que presionando un poco, cualquier médico revisará -o consultará- si efectivamente podemos o no ingerir lo que necesitemos. Queda claro que esta información SIEMPRE debe ser contrastada y que lo que les pongo sólo pretende ser una pequeña base para investigar
.

domingo, 18 de abril de 2010

Dar el pecho hasta los dos años

Quiero mostrarles las bases científicas que indican que la lactancia prolongada (hasta los dos años recomienda la OMS) es lo ideal para mi hijo.

Se que la entrada está larga y es muy técnica. Quiero que el texto sea una herramienta con la que puedas defender tu leche frente a la poca información que tienen muchísimos médicos al respecto.

Para escribir tomo información textual y resumida de un artículo publicado por la revista Bebé y más, de una página de pediatría de Colombia y de la OMS.

Motivos de peso
Para empezar la OMS y UNICEF recomiendan la lactancia prolongada por tres motivos:
1. Los niños que maman por encima del año siguen obteniendo gran cantidad de calorías además de hierro, calcio, vitaminas etc. de la leche materna.
2. La leche de la madre, siempre es mucho mejor que la de un animal de otra especie.
3. Refuerza los vínculos afectivos.

La concentración de células inmunológicas aumenta en el 2do año de lactancia
El sistema inmunológico de un niño madura definitivamente en una edad comprendida entre los 2 y los 6 años de edad. La leche materna es una fuente incomparable de defensas (de hecho la concentración de células inmunológicas en la leche aumenta en el segundo año) por lo que el niño amamantado seguirá beneficiándose del aporte de defensas materno mientras su propio sistema acaba de madurar.

Se ha constatado también que cuando un niño es vacunado la lactancia materna aumenta la respuesta inmunológica, estimulando aún más el sistema inmunitario del lactante. (En otro apartado les contaré un secreto que aplica mi pediatra Marielly Herrera para disminuir los efectos secundarios de las vacunas a través de la lactancia)

Menos probabilidades de diábetes y obesidad
Numerosos estudios sugieren la relación entre la diabetes tipo 1 y la introducción antes del primer año de vida de productos que contienen proteínas de leche de vaca intactas (derivados de la leche no adaptados).

Según la investigación llevada a cabo por el profesor Berthold Koletzko, presidente de la Early Nutrition Academy (ENA), y realizada el pasado año dentro del Programa de Obesidad Infantil de la UE, los bebés alimentados con leche materna tienen menos probabilidades de ser obesos durante su infancia que aquellos alimentados con fórmulas maternizadas. De hecho, a mayor duración de la lactancia, menor riesgo de obesidad y sobrepeso.

Se ha demostrado una prevalencia de obesidad a los 5-6 años de edad del 4,5% en niños no amamantados y del 0,8% en aquellos con lactancias superiores al año de edad.

Menor riesgo de problemas coronarios
Según explicó el investigador Nisha I. Parikh, "la alimentación con leche materna en la infancia está asociada con un índice de masa corporal (IMC) menor y niveles mayores de lipoproteínas de alta densidad (HDL) o colesterol bueno". Y tanto los menores IMC como los mayores niveles de HDL protegen frente a la enfermedad cardiovascular.

Los protege contra el asma alérgica
En un trabajo realizado por la Universidad de California en San Francisco (Estados Unidos), y que se publicó en la edición digital de la revista 'Nature Chemical Biology', se concluía que la lactancia materna ayuda a proteger a los bebés contra el asma alérgica, ya que los alérgenos del aire pueden pasar de la madre al niño a través de la leche materna, lo que crea una tolerancia al alérgeno en el bebé.

Beneficia el desarrollo cognitivo
Angelsen N y colaboradores concluyeron en 2001 que un mayor tiempo de lactancia materna beneficiaba el desarrollo cognitivo de los bebés. Para este estudio compararon a niños que no habían llegado a los 3 meses de lactancia materna, a los que se quedaron entre los 3 y los 6 y a los que fueron amamantados 6 meses o más. El resultado fue que aquellos que fueron amamantados más tiempo obtenían mejores puntuaciones en los tests cognitivos realizados a los 13 meses y a los 5 años.